Manipular alimentos con manos sucias puede causar convulsiones –
El doctor Víctor Vargas Bellina, jefe del Servicio de Enfermedades Neurotransmisibles del Sistema Nervioso del Instituto Nacional de Ciencias
El doctor Víctor Vargas Bellina, jefe del Servicio de Enfermedades Neurotransmisibles del Sistema Nervioso del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN), informó que en total 732 casos de neurocisticercosis se han registrado en lo que va del 2026. Esta enfermedad parasitaria, causada por la Taenia solium y asociada principalmente a una deficiente higiene en la manipulación de alimentos, puede provocar desmayos, convulsiones y otras graves complicaciones neurológicas.
Aunque muchas personas relacionan esta infección con el consumo de carne de cerdo mal cocida, el contagio ocurre principalmente por vía fecal-oral; es decir, al ingerir alimentos con una mala higiene de manos, informó el especialista a la Agencia Andina.
Si una persona presenta desmayos, convulsiones (“ataques”), movimientos involuntarios de la cara, brazos o piernas, o dolor de cabeza fuerte y persistente, puede tratarse de una neurocisticercosis, una peligrosa enfermedad parasitaria que afecta el cerebro y que continúa siendo una de las principales causas de epilepsia en Perú y el mundo.
El correcto lavado de manos con agua y jabón, especialmente después de utilizar los servicios higiénicos y antes de manipular alimentos, se convierte en la principal medida de prevención ante esta peligrosa enfermedad, añadió Vargas Bellina.
Síntomas del parásito que se aloja en el cerebro
Según el experto, el contagio ocurre cuando las larvas del parásito ingresan al organismo. En muchos casos las defensas del cuerpo las destruyen, pero algunas sobreviven y se alojan principalmente en el sistema nervioso central. Allí forman quistes en el cerebro, generando inflamación y daños neurológicos que pueden desencadenar convulsiones, epilepsia e incluso hidrocefalia.
Los signos de la enfermedad pueden aparecer semanas después del contagio o incluso hasta dos años después de haber ingerido los huevecillos del parásito. Estas son algunas señales de alerta que las familias deben tomar en cuenta:
- Dolores de cabeza constantes.
- Mareos persistentes.
- Convulsiones («ataques») repentinos.
- Perder la capacidad para medir el tiempo y espacio.
No automedicarse
El galeno advirtió que el cuadro clínico de un paciente puede agravarse si la persona decide automedicarse, ya que el uso inadecuado de antiparasitarios como el albendazol –uno de los más comunes– podría desencadenar complicaciones severas como hidrocefalia, una peligrosa acumulación de líquido en el cerebro.
Explicó que, en ciertos casos, el parásito puede alojarse en la médula espinal y provocar parálisis o, en los cuadros más graves, generar la muerte.
Contraer neurocisticercosis no solo está relacionado con la preparación de alimentos en casa o con una deficiente higiene después de usar el baño. El riesgo de contagio también está presente al consumir alimentos preparados en la vía pública por personas infectadas que desconocen ser portadoras del parásito y que manipulan los productos sin cumplir adecuadas medidas de higiene, como el correcto lavado de manos.




