Masticar chicle puede alterar la mandíbula y el aspecto facial –
La odontóloga Nadia Sarmini explica cómo este hábito repetitivo influye en la musculatura del rostro. La Dra. Nadia Sarmini,
La odontóloga Nadia Sarmini explica cómo este hábito repetitivo influye en la musculatura del rostro.
La Dra. Nadia Sarmini, odontóloga, advierte que el consumo frecuente de chicle puede modificar la forma del rostro debido al desarrollo excesivo de los músculos maseteros. El movimiento constante de la mandíbula genera hipertrofia muscular, lo que puede dar una apariencia más marcada en la zona inferior de la cara.
Según la especialista, este efecto no siempre es positivo: además de alterar la estética facial, puede provocar molestias en la articulación temporomandibular, dolores de cabeza y desequilibrios en la armonía del rostro. El hábito, aunque cotidiano, tiene consecuencias visibles cuando se practica de manera excesiva.
Sarmini recomienda moderar el consumo de chicle y optar por alternativas más seguras para tonificar la musculatura facial. Ejercicios específicos y controlados pueden ayudar a mantener la firmeza sin comprometer la salud bucal ni la estética.
Masticar chicle parece inofensivo, pero la repetición constante puede transformar la mandíbula y el rostro. La advertencia de la Dra. Sarmini recuerda que la moderación es clave para cuidar tanto la salud como la apariencia.




