Refuerzan vacunación contra el dengue en regiones de alto riesgo –
La vacuna logra reducir un 84% de hospitalizaciones y un 61% de casos sintomáticos. La estrategia nacional para combatir
La vacuna logra reducir un 84% de hospitalizaciones y un 61% de casos sintomáticos.
La estrategia nacional para combatir el dengue se ha intensificado en Piura, Tumbes, Ucayali y Loreto mediante campañas de vacunación focalizadas que logran reducir hasta en un 84% las hospitalizaciones por cuadros graves.
A través de la iniciativa «Yo me vacuno contra el dengue», las autoridades sanitarias priorizan la inmunización de menores entre 10 y 16 años, buscando establecer una cultura de prevención que alivie la carga hospitalaria en las regiones con mayor riesgo epidemiológico del país.
La intervención sanitaria se concentra en cuatro regiones identificadas como focos de alta transmisión, donde el personal de salud ejecuta jornadas intensivas para proteger a la población joven. Los adolescentes de 10 a 16 años representan el grupo estratégico de esta campaña, debido a su vulnerabilidad ante complicaciones sistémicas.
El objetivo central es cerrar las brechas de inmunización existentes y garantizar que este sector de la población cuente con los anticuerpos necesarios para enfrentar el virus antes de posibles picos estacionales.
La evidencia científica respalda la aplicación de la vacuna como una herramienta vital, ya que además de prevenir internamientos, reduce en un 61% la aparición de síntomas asociados a la enfermedad. Para alcanzar este nivel de protección, es indispensable completar el esquema de dos dosis con un intervalo de tres meses entre cada una. Los profesionales de la salud en los establecimientos locales mantienen la vigilancia activa para asegurar que los procesos de inoculación se realicen de manera oportuna y efectiva.
El éxito de esta medida preventiva depende directamente de la participación de los padres y cuidadores, a quienes se les insta a acudir a los centros de salud para regularizar la situación vacunal de los menores. Completar las dos dosis requeridas es la única vía para garantizar una defensa sólida contra las formas más severas del dengue, contribuyendo así a la preservación de la vida y el bienestar colectivo en las zonas más afectadas por la epidemia.




