Reconozca el síntoma más frecuente del cáncer de cuello uterino avanzado –
En el 2026, el cáncer de cuello uterino continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer
En el 2026, el cáncer de cuello uterino continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres en el Perú, a pesar de ser una enfermedad prevenible. Cada año se registran casi 5 mil nuevos casos y alrededor de 2,500 muertes, una cifra que refleja las brechas en el acceso a prevención y diagnóstico oportuno en nuestro país.
El sangrado vaginal anormal, especialmente después de las relaciones sexuales o fuera del período menstrual, es uno de los signos más frecuentes en etapas avanzadas. Este síntoma no aparece al inicio de la enfermedad, sino cuando el tumor ha evolucionado durante años sin generar molestias evidentes.
“El problema no es la falta de herramientas médicas, sino el momento en el que llegan a las pacientes. El cáncer de cuello uterino puede prevenirse y detectarse a tiempo, pero muchas mujeres acceden al sistema cuando la enfermedad ya está avanzada”, advirtió el Dr. Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer.
Además, existen también otras señales que requieren evaluación médica inmediata, como flujo vaginal persistente o con mal olor, dolor pélvico continuo, molestias durante las relaciones sexuales, pérdida de peso sin causa aparente o fatiga prolongada, manifestaciones que suelen aparecer cuando la enfermedad ya ha progresado tras varios años de evolución silenciosa vinculada al virus del papiloma humano (PVH).
El acceso a controles preventivos sigue siendo limitado en el Perú. La falta de citas disponibles, la distancia a los establecimientos de salud, los costos indirectos y la escasa información dificultan que las mujeres realicen sus chequeos periódicos, lo que retrasa la detección y condiciona diagnósticos en etapas más complejas.
En ese contexto, las lesiones precancerosas pueden detectarse mediante pruebas como el Papanicolaou o el test de VPH, herramientas que permiten intervenir de forma oportuna antes de que la enfermedad avance. “El cáncer de cuello uterino es uno de los más prevenibles porque contamos con vacuna, métodos de detección y tratamiento temprano. El desafío es que estos recursos lleguen de manera efectiva a toda la población, especialmente a quienes enfrentan mayores barreras de acceso”, enfatizó el Dr. León.
En esa línea, el especialista destacó la necesidad de acercar los servicios de salud a la población mediante clínicas móviles o unidades itinerantes, que permitan realizar despistajes en zonas alejadas sin necesidad de largos desplazamientos, garantizando la continuidad de la atención.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, que se conmemora el 26 de marzo de cada año, el llamado es a fortalecer la educación en salud, ampliar la cobertura de vacunación y ofrecer rutas de atención más accesibles.




