Los mejores hábitos para prevenirlo –
En 2024, según cifras del Hospital Clínic Barcelona, entre 25 y 30% de la población en países desarrollados, porcentaje
En 2024, según cifras del Hospital Clínic Barcelona, entre 25 y 30% de la población en países desarrollados, porcentaje que aumenta hasta entre 60 y 80% si existen comorbilidades como la obesidad y diabetes. Los especialistas coinciden en que los casos aumentaron progresivamente en los últimos años. En ese mismo año, la patología, principal causa de cirrosis hepática, afectó a un alarmante 30% de los peruanos.
Los médicos de Mayo Clinic compartieron con La Nación qué implica tener el hígado graso y los hábitos a desarrollar para evitarlo. Conocida en la comunidad médica como “enfermedad hepática esteatósica”, ocurre debido a una acumulación de grasa en el órgano vital en cuestión. La esteatosis puede categorizarse de acuerdo a sus condiciones. La enfermedad hepática metabólica (MASLD) se relaciona con una anomalía en esta función del cuerpo. Puede evolucionar a un cuadro de esteatohepatitis (MASH), capaz de derivar en insuficiencia hepática, cirrosis e incluso cáncer de hígado.
Dado que el peso corporal es el factor más determinante en el desarrollo de hígado graso, se recomienda controlarlo como primera estrategia preventiva. Para los pacientes con problemas hepáticos, este monitoreo ayuda a “normalizar los análisis del hígado, mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la estructura del órgano”. Una dieta saludable es la piedra angular de este aspecto. Combinada con actividad física, previene (o contrarresta los efectos) de comorbilidades como la prediabetes, diabetes o hipertensión.
Además, se aconseja considerar vacunas contra la hepatitis A y B. Mayo Clinic sostiene que la inmunización “reduce un factor de riesgo adicional”. Existen inyecciones útiles para pacientes con enfermedades crónicas, que deben aplicarse bajo indicaciones médicas.
En cuanto a hábitos de consumo, los médicos recomiendan el consumo moderado de café negro (a no ser que haya contraindicaciones) ya que puede desacelerar el progreso de la fibrosis hepática. En contraste, desaconsejan el consumo de alcohol, así como suplementos que prometen “desintoxicar” el hígado, ya que no tienen sustento científico.




